Tras la partida de Ramón Díaz y jugadores importantes parecía que las cosas se le complicarían mucho al actual campeón del fútbol argentino: River Plate. En el lugar del Pelado llegó Marcelo Gallardo, un hombre de casa, un futbolista que dejó huella en el club y un entrenador joven que recién comienza su aventura en el banquillo.
Sin Ledesma, Carbonero, Fabbro, Lanzini, Cavenaghi (lesionado) y la sapiencia del DT más ganador en la historia del club se pensaba que River no sostendría el ritmo y nivel del semestre en el que rompieron con seis años de sequía liguera en la Primera División Argentina. Gallardo llegó, trajo a varios jugadores importantes, confió en algunos jóvenes y ha hecho de River Plate un equipo espectacular. De poco servirá si no hay títulos, pero lo mostrado por River en este arranque de torneo se disfruta y es digno de mencionarse. Ganan, gustan y han goleado.
En el Torneo Transición, River Plate ha disputado 5 partidos, de los cuales ha ganado 4 y ha empatado 1. Los millonarios han marcado 13 goles y únicamente han recibido 2 tantos. Son líderes de la competencia y, por si fuera poco, tiene en sus filas al máximo goleador del torneo (Teófilo Gutiérrez con 6 goles) y al máximo asistente (Pisculichi con 4 pases decisivos). Su participación en la Sudamericana ya arrancó, y los de Gallardo debutaron con un triunfo en Mendoza ante Godoy Cruz.
La muralla Barovero, el liderazgo de Maidana, la consolidación de Funes Mori, el ida/vuelta de Mercado, la joyita Kranevitter, el manejo Rojas, el posicionamiento de Sánchez, la capacidad asociativa de Pisculichi y la genialidad de Teófilo Gutiérrez. River Plate va por el bicampeonato.