30 de enero de 2010, Real Madrid se metió al Riazor para medirse al Deportivo La Coruña en partido correspondiente a la jornada 20 de la Liga de España. El equipo dirigido por Manuel Pellegrini estaba hombro a hombro con el FC Barcelona de Pep Guardiola en la Liga, por lo que dejar puntos en territorio gallego no era una opción. Históricamente, el inmueble del Depor le pesa a los del Santiago Bernabéu, por lo que en el entorno blanco preocupaba la visita.
Real Madrid comenzó ganando el partido en los primeros minutos con tanto de Esteban Granero. Después vino la obra de arte, la jugada de otro partido, el gesto técnico que solamente un futbolista con una genialidad única pudo haber hecho.
Antes del entretiempo, Kaká habilitó a Guti, quien quedó mano a mano frente al guardameta. El ’14’ se enfiló al arco de Aranzubia y, cuando parecía que iba a disparar, decidió dejarle el balón a Karim Benzema con un taconazo que dejó atónitos a todos los jugadores y espectadores. El delantero francés únicamente tuvo que empujar el balón al fondo de las redes. La jugada fue bautizada como El tacón de Dios.
El partido terminó 1-3 a favor de los blancos, pero el resultado pasó a segundo termino para muchos, ya que se sabía que se acababa de presenciar una de las jugadas más memorables en la historia del fútbol.
«Me la ha puesto Kaká y yo he visto por detrás que Karim venía fuerte, con ganas de hacer el gol, y bueno…la verdad que ha sido instintivo. Vi que el defensor y el portero venían a por mi y lo más fácil era dejarsela a él para que hiciera el gol. Tenía claro que se la daría desde que recibí el balón de Kaká», explicó José María tras el partido.