Durante la Supercopa de Europa entre FC Barcelona y Sevilla, Gerard Piqué se encargó de mostrar lo que aprendió de inglés durante los tres años que pasó en Inglaterra jugando en Manchester United.
Luego de recibir un manotazo en la nariz de parte del italiano Ciro Immobile en la primera parte de los tiempos extra, Piqué tuvo que ser atendido por el cuerpo médico del FC Barcelona y, cuando se dirigía hacia la zona de las bancas, le hizo saber al cuarto árbitro que no podía creer que no señalaran algo tan claro.
«Seis árbitros árbitros y nadie ve nada, seis árbitros y nadie ve nada…», gritaba furioso el central catalán.
Pique Isn’t Happy❗️ pic.twitter.com/p1tC2QovCQ
— WorldGoalz (@WorldGoalz_) agosto 11, 2015
La acción poética que dijo al final no necesita traducción, JAJA: