Comprobó que se puede ser una leyenda sin ganar el Balón de Oro. Demostró que para hacer magia no se necesita una varita. Confirmó que el fútbol se juega con la cabeza antes que con el físico. Y le enseñó al mundo cómo ser una estrella sin perder la humildad. Gracias por todo, DON ANDRÉS.
Vídeo: FC Barcelona.